EL DERRUMBE DEL “LEÓN” PUNTANO: LOS PACTOS OCULTOS CON EL MASSISMO Y LA EMBESTIDA DE BULLRICH PARA DESTERRAR A ABDALA DEL SENADO
El tablero político nacional y provincial ha comenzado a reordenarse con un objetivo claro: aislar y desplazar a Bartolomé Abdala. El actual presidente provisional del Senado, que llegó a la cima legislativa impulsado por la ola de La Libertad Avanza, enfrenta hoy un asedio a múltiples bandas. Cansados de sus manejos oscuros, sus pactos con la vieja guardia peronista y sus traiciones a los votantes libertarios, tanto a nivel nacional como en San Luis buscan sacárselo de encima.
El plan de desgaste contra Abdala se sostiene en cuatro ejes fundamentales que han dinamitado su relación con el oficialismo:
1. El pacto oculto con el massismo y el albertismo
Bajo el disfraz de “libertario”, Abdala ha estado tejiendo alianzas con la casta que prometió combatir, todo con un único fin: su candidatura a gobernador de San Luis en 2027 para enfrentar a Claudio Poggi. Para ello, reactivó su vínculo con su exjefe político, Alberto Rodríguez Saá. Pero la jugada más escandalosa es su vehículo electoral: Abdala se apoya en el partido “Tercera Posición”. Este espacio es un “préstamo” del sindicalista gastronómico Claudio Álvarez, un hombre con fuerte ADN kirchnerista, y fue fundado por Graciela Camaño, histórica socia de Sergio Massa. Así, el “león” puntano tranza con las estructuras del massismo y el peronismo tradicional para asegurar su supervivencia territorial.
2. La traición de D’Alessandro: El arquitecto del desastre
La credibilidad de Abdala en San Luis quedó sepultada tras ser el ingeniero detrás de la candidatura de Carlos D’Alessandro. Quienes votaron a LLA esperando una renovación, terminaron financiando el bienestar personal y los retoques estéticos de un dirigente que utilizó la ola de Milei como trampolín. D’Alessandro no solo saltó de las filas kirchneristas al mileísmo sin escalas, sino que terminó traicionando a sus propios votantes al armar el monobloque “Coherencia”. Todo esto fue posible gracias al aval y armado previo de Abdala.
3. El embargo millonario y la presión sobre Villarruel
El cerco sobre Abdala no es solo político, sino también judicial y económico. La Justicia de San Luis ordenó embargar parte de su dieta como senador nacional por una brutal deuda impositiva de 45 millones de pesos. El legislador, que declaró un patrimonio multimillonario, se niega a pagar sus impuestos. Este escándalo escaló al Senado, dejando a la vicepresidenta Victoria Villarruel en la posición de tener que ejecutar el recorte de su sueldo, un golpe directo a la imagen pública de Abdala.
4. La embestida de Patricia Bullrich en el Senado
A nivel nacional, la suerte del puntano parece estar echada. Patricia Bullrich ha iniciado una fuerte avanzada para arrebatarle la presidencia provisional del Senado. Aprovechando la debilidad de Abdala y el reordenamiento interno del oficialismo, la ministra ya negocia con gobernadores clave (Torres, Frigerio, Zdero) y cuenta con el respaldo del ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo. El objetivo es claro: desplazar al senador de San Luis de la línea de sucesión presidencial.
Bartolomé Abdala intentó jugar a dos puntas: ostentar el poder libertario en Buenos Aires mientras transaba con el albertismo, el massismo y el sindicalismo K en San Luis. Hoy, esa estrategia se le ha vuelto en contra. Sin el respaldo de sus votantes locales, acorralado por la justicia provincial y en la mira de los pesos pesados del Gobierno Nacional para quitarle su sillón en el Senado, el “camaleón” puntano transita sus horas de mayor debilidad política.



Deja un comentario